Mostrando entradas con la etiqueta Librerías de Pamplona. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Librerías de Pamplona. Mostrar todas las entradas

lunes, 29 de junio de 2009

(Casi) regalan libros

Ya ha llegado el verano y he vuelto otra vez a casa. Sin embargo, no me olvido de los compromisos contraídos. Y bien dije que iba a hablar de las librerías pamplonicas. No por mucho esté fuera de la ciudad me olvido de ella.

Quizá ha sido la librería donde más libros he comprado. Será por su situación, por lo agradable que es estar dentro de ella o porque algunos de sus libros están a 3€. Auzolan es una tienda con carrera en la vieja Pamplona. Desde 1977 que tiene abierto un local en la calle San Gregorio, justo en la entrada de lo viejo viniendo por Pío XII. Además, en 1977 abrieron otro mucho más grande en la calle Tudela, detrás del Osasunbidea.

Pero a mí me gusta la pequeñita. Recién reformado, es un establecimiento de una sola planta y bastante alargado y estrecho, con un amontonamiento de libros que hace que te sientes abarrotado e impaciente para ver los que hay.

La mayoría de libros que ofrece son los típicos del mercado, no obstante, hay varias cosas por las que se debería ir. La primera es porque es un comercio que apoya la cultura vasca y los libros en euskera, de los cuales hay en menor medida que en castellano, pero más que en otras librerías.

Asimismo, como ya he dicho antes, hay un gran surtido de libros de ocasión. Son volúmenes cuidados, ediciones quizá un poco viejas, pero que nada tienen que envidiar a las más caras y modernas. Yo allí he llegado a comprarme desde novelones clásicos a un estudio de tres volúmenes sobre la historia de Catalunya dentro de la España moderna por el imprescindible historiador Pierre Vilar. Diversidad y a buen precio, ¿qué más quieres?

viernes, 22 de mayo de 2009

Libros para gentiles

Hace pocos días entré en una librería nueva para mí, de la que no había oído hablar nunca y que ni había visto. Y eso que está en un sitio inmejorable: en la plaza de Merindades.

Su nombre es Librería San Pablo. y se trata de la primera librería especializada que vamos a explorar.

Es un lugar curiosísimo, al menos lo fue para mí. Yo, que todavía no estoy acostumbrado a este catolicismo que está tan impregnado en Navarra, quedé sorprendido. No es un local nada pequeño y la mayoría de sus libros tienen como hilo unitario la religión católica.

Si queréis encontrar un libro para dar misa, allí estará. ¿Que os interesa la vida de los santos? también tienen libros sobre ellos. ¿Liturgias? Pues en San Pablo venden ejemplares que explican cómo realizarlas. Consejos para la familia católica, para la correcta vida espiritual e incluso del mismísimo Papa. Pero no todo está dedicado al público adulto. En la sección de infantil hay un montón de libros donde explican de una manera fácil y accesible los misterios de la fe.

Disponen también de una sala un poco separada de la librería en la que venden enseres para poder llevar una correcta vida cristina: rosarios, estatuillas de la María y de los santos, escapularios, copas, cálices, cruces, etc.

Paseando entre las estanterías tienes la compañía de música que quería ser tranquila pero que no hacía otra cosa que molestar. Son las típicas canciones que quieren ser eso que llaman "música espiritual" y que hace que mis nervios se tensen hasta casi desgarrarse.

Se trata de un sitio al que hay que ir, como mínimo, una vez. Es diferente y entretenido. Yo me lo pasé bien viendo esta clase de libros, que no había visto en mi vida. Sin embargo, tampoco te puedes pasar allí mucho tiempo: la música es irritante y la curiosidad se agota rápidamente, al fin y al cabo es monotemática.

Eso sí, tienes la seguridad de que siempre estará allí San Pablo en el momento en que tengas algún día de mortificación espiritual o necesites comprar los CD’s de los sermones de Benedicto XVI, que nunca se sabe...

jueves, 21 de mayo de 2009

Librerías de Pamplona (1): Arranque fuerte

Comienzo la serie que anuncié el otro día con La librería. Así, en mayúscula. Es digna de las tres R: reconocida, recomendada y reputada. A todo aquel que se haya establecido en esta ciudad y tenga ciertas inquietudes, le habrán hablado de ella. Su fama le persigue y es por ello que no deja indiferente a nadie en cuanto la conoce por primera vez. Se trata de la Librería El Parnasillo.

La visité siguiendo un cierto orden. Tiene dos alturas con la planta en forma de U. La parte superior está formada sólo por los contornos de esa U y la inferior es totalmente rectangular, pero la situación de las estanterías sigue el perfil de esta letra. En el centro hay varios muebles con más libros. Empecé por la parte derecha de la primera planta y reseguí la U hasta el otro extremo, donde me encontré la escalera para subir al nivel superior y continuar la ruta.

Abajo puedes encontrar libros de ciencias de la educación y pedagogía, de filosofía y sociología, de literatura española y extranjera, historia mundial y española, psicología y la sección Navarra. Arriba están temas más variopintos: informática, matemáticas, cine, arte, fotografía, arquitectura, construcción, decoración, agricultura, astronomía y un curioso apartado que se titula "Biblioteca" con libros que te explican cómo encuadernar y fabricar (en el sentido más técnico) un libro y las normas que marca el Estado para las bibliotecas.

Aparte de por la variedad de temas y cantidad de libros, lo que hace buena a esta librería es el ambiente. No sé cómo ni por qué, pero se nota una actitud reverencial hacia los libros que te hace disfrutar y saborear el placer de comprarlos. La luz es cálida pero sin agobiar, el orden cunde pero sin ser metódico y la atmósfera que se respira es de tranquilidad, pero sin caer en el atolondramiento.

Quizá fue por el momento en el que estuve, pero nadie me vino a preguntar nada, aunque había dependientes disponibles. Y eso me parece positivo. Me gusta que me dejen a mi aire. Además, parecían gente maja y agradable, dispuestos a ayudarte.

Una de las pocas cosas reprochables que se pueden encontrar es la falta de libros en euskera. No creo haber visto ninguno. Y en esta ciudad es algo que se agradecería.

Por la diversidad de libros y temas, la calidez del lugar y la apariencia (porque no lo requerí) de un buen servicio, esta librería es recomendable a todos aquellos que gusten de respirar entre libros y merece la pena desviarse de las rutas habituales de Pamplona (almenos de las mías) para visitarla.

Situación: Castillo de Maya, 45