miércoles, 10 de junio de 2009

Cruce de caminos

Año 1989. Nacimos nosotros (los escritores del blog y algunos de los lectores), cayó el muro de Berlín y el Reino Unido todavía estaba gobernado por Thatcher. En aquel país el fenómeno de la inmigración ya estaba asentado, con gran proporción de población de las ex colonias. Parte de ellos paquistaníes.

Este es el marco temporal de uno de los mejores libros que me he leído este año, y de los más intensos que he disfrutado hasta ahora. Se llama "El álbum negro" y se autor es Hanif Kureishi.

La trama es sencilla: la desorientación de un hijo de inmigrantes paquistaníes (Shahid) que vivía en una ciudad provinciana en Inglaterra cuando empieza la universidad en Londres.

El libro te va situando con un tremendo temple en su entorno. Quién es él, cómo es su familia y sus compañeros, la facultad, su pasado...Todo esto con pinceladas, parece como si no lo quisiera decírnoslo de golpe por miedo a que el lector se atragante, y con razón.

El chaval se encuentra pronto con un cruce que no admite vuelta atrás. Tiene que decidir entre integrarse por completo en el grupo islamista del compañero de su cuarto contiguo en la residencia (los peligros de las residencias...) o dar rienda suelta en la relación sexual que le propone una de sus profesoras. Como veis, tiene tela.

La novela se desenvuelve intensamente en el doble juego de Shahid. Entre el lado oculto y oscuro del Londres pijo, con sus fiestas privadas, éxtasis, burgueses izquierdistas y postmodernismo (sic), y el compromiso permanente con el Corán, las mezquitas, la quema de libros herejes y el fundamentalismo islámico.

Además, entre la sucesión de los trepidantes y alocados episodios, podemos encontrar profundas ideas, dejadas allí como perlas, para que el buscador de reflexiones las descubra y las pula a su manera. Temas como la inmigración, el sistema educativo, la religión, el sexo y la pareja, la relatividad de las teorías filosóficas, la identidad en las modernas ciudades, el hedonismo o la libertad de nuestras elecciones están aquí presentes de una forma u otra.

Kureishi no deja del todo clara su respuesta, excepto en el final, que cierra el libro con una clara posición, que te puede gustar o no, pero que muestra toda la valentía de un aguerrido escritor.

Una novela atrevida, provocativa y divertida, que, además, te hace pensar. Os aseguro que satisfacerá los corazones ávidos de emociones fuertes.

2 comentarios:

Guillermo Rivas Pacheco dijo...

Asi que Picasso eh?

Nil Ventós Corominas dijo...

jejje. no sabia k poner i mire en la carpeta que tengo del examen de arte i me dije, por qué no?