jueves, 11 de febrero de 2010

Electrical Morning


Saldrás ahí fuera y te recordaré sobre la cama. Curioseando los libros entre la habitación después de haber ido a comprar algunos discos. Mirando al techo. Hinchando el pecho. Dibujando sobre la piel carreteras de arena invisibles. De esas que quitan el estrés con un rastrillo. De las que dejan la palabra en la boca. Buscándome la mano cuando me atreva a subir el volumen. Rozando, tocando, con tacto. Como si el resto de personas no tuvieran dos manos. Mirándote a los ojos después de haber mirado al suelo y volviéndote a mirar mientras ojeas un vaso. “¿A que no te atreves?”. “¿A que sí?”. Y todo se transforma. Gira y gira la ruleta. Y sale par. Rojo. Rojo pasión. Como tus medias. Y tus labios. Como las luces de feria y autopistas llenas de coches. Van y vienen, van y vienen. “¿Dónde has estado todo este tiempo?”. “En este lugar, en este”. Y se hace de día y ya no te recuerdan. Y te imaginarán después, ahí afuera. Sobre la cama. Desnuda. Mirando al techo. Hasta que pueda verte. Hasta que pueda verte de nuevo.


Imagen: Sentidodesacorde

2 comentarios:

Andrea dijo...

Me gusta, es muy muy bueno.
=)

José Miguel Sánchez dijo...

Gracias Andrea! Lo que me hace crecer es la borraja! ;)