viernes, 6 de febrero de 2009

Seis naciones

Un balón ovalado, dos porterias en forma de H, quince tíos mazaos dándose tremendos golpes entre ellos y un juego en el que lo más importante pasa después del partido. Sí señores, estoy hablando del mejor deporte del mundo (después del ajedrez y la butifarra, claro): el rugby. Y mañana empieza el campeonato con más historia y pasión del deporte, el 6 naciones.

Escocia, Inglaterra, Gales, Irlanda (unida), Francia e Italia se disputan este trofeo. La estructura de la competición es sencilla: cada equipo juega contra los otros cinco a razón de tres partidos en casa y dos fuera cada dos años, es decir, un año una selección juega más partidos en casa y el siguiente tiene que desplazarse tres veces. El que obtiene más puntos gana el campeonato (dos puntos por partido ganado y uno por empatar).



Pero lo que especial este torneo es el ambiente que lo envuelve. Desgraciadamente, ahora el rugby ya se ha profesionalizado, pero hasta el inicio de lo noventa los jugadores celebraban el llamado tercer tiempo. Se reunían los dos equipos con sus respectivas aficiones y disfrutaban de una noche de juerga, alcohol y lo que surgiera. Así, sin pullas ni rencores, simplemente para demostrar que los hombres a veces también nos podemos entender. Es más, en el rugby no existe esto que en otros deportes llaman "radicales", no tiene sentido ni cabida.

Una de las historias del torneo está relacionada con el "conflicto irlandés". En enero de 1972 el ejército británico mató (según cifras oficiales) a 14 manifestantes en favor de los derechos civiles, seis de ellos menores. Escocia y País de Gales se solidarizaron con Irlanda y decidieron no jugar el torneo aquel año. En consecuencia, los himnos ingleses y franceses (para equilibrar la prohibición a los ingleses) no sonaron en Dublín antes de empezar los partidos durante 25 años, y tampoco se tocaba el himno irlandés cuando éstos se desplazaban.

Ahora, pues, lo que toca es plantarse una buena cerveza delante, escoger buena compañía y pasarlo bien con esta gozada de deporte.

7 comentarios:

Daniel Rivas Pacheco dijo...

Gran deporte, grandes aficionados. El rugby es increíble, siempre quise practicarlo.

Guillermo Rivas Pacheco dijo...

El tercer tiempo se sigue haciendo, tras el partido hacen un pequeño almuerzo y charlan, claro ya no se emborrachan ni salen por ahí, son profesionales.

Algún sitio donde verlo en Pamplona?

Nil Ventós Corominas dijo...

Pero lo que molaba antes era ver a tu lado los que habían estado jugando borrachos. Además, cuántos futbolistas profesionales han sido vistos en fiestas de pueblo borrachos?

Pues en Pamplona está The Harpe en C/San Nicolás, paralela a Paseo Sarasate, que es pequeño pero acogedor y, el año pasado, lleno de nativos de las 6 naciones. El O'connors, en Sarasate, también es irlandes y hay una pantalla grande, pero no sé si lo echarán, supongo que sí. Y si no, siempre queda Larraona, si no hay ningún imbécil que quiera ver alguna tontería.

José Miguel dijo...

Siempre desde el respeto ¿no? jaja

Guillermo Rivas Pacheco dijo...

El futbol es un deporte de caballeros jugado por bestias.

El rugby es un deporte de bestias jugado por caballeros

Jurdan Arretxe dijo...

Por ejemplo, el partido de la Real. Nil, -1.

Nil Ventós Corominas dijo...

pues por ejemplo alguien que esté viendo la real, pero desde el respeto claro. por cierto que no os engañen ciertos horarios, pork ay k vigilar a k ora empieza y si se juega en las islas o en francia o italia k alli es una ora menos.