miércoles, 14 de enero de 2009

Quién fuera preso...

Esta tarde ha aparecido una noticia en los periódicos digitales bastante curiosa. En El Mundo lo llaman "porno"; en La Vanguardia, "show"; en Público, "número"; ABC concreta: "espectáculo navideño".

Ocurrió en una cárcel de Valencia, en concreto en Picassent, el pasado 2 de enero. Público describe: "Un salón de actos repleto de presos. Un escenario al que se encarama una joven que comienza a quitarse la ropa hasta quedar completamente desnuda. Baja al patio de butacas y se da un paseo delante de los sorprendidos internos antes de subir de nuevo al escenario y continuar con su número". El Mundo detalla: "Se cubrió el cuerpo con leche condensada y efectuó tocamientos a los reos".

Hay una discrepancia entre el número de presos que asistieron a este navideño espectáculo (aunque no sé ver la relación entre el striptease y el nacimiento de Jesucristo, habrá que preguntárselo a los del ABC). Como si de una manifestación se tratara, unos dicen que fueron 200 y otros, 300. Sin embargo, el periódico catalán destaca que entre los reclusos se encontraban algunos "condenados por delitos contra la libertad sexual y de violencia de género".

Eso sí, en lo que los cuatro periódicos antes citados coinciden es que no pasó nada grave. Todo ocurrió bajo absoluta normalidad, sin ningún incidente e Instituciones Penitenciarias afirma "que no hubo frases malsonantes ni ofensivas". Faltaría más, no sé por qué se presupone que podría haber habido expresiones ofenisvas.

Sin embargo, algunos periódicos manifiestan que algunas funcionarias se sintieron "totalmente degradadas, y algunas abandonaron el lugar por temor a su integridad". El DRAE define como integridad: 1. Cualidad de íntegro; 2. Pureza de las (sic) vírgenes (¿eso significará que los hombres no tenemos integridad?).

Considero dos hechos todavía no mencionados de vital importancia: primero, nos ha salido gratis. Es decir, la striper actuó durante los diez minutos de espectáculo navideño sin cobrar, ni a los presos ni a los contribuyentes que pagan la prisión. Segundo, el director de la prisión ha declarado que llegó tarde: "cuando todo ya había acabado". Me parece fatal que se perdiera el acto que más van a recordar sus presos cuando salgan de la prisión.

Hay una cosa que no entiendo: si la cárcel sirve para reintegrar a los presos en la sociedad, ¿por qué no ocurre esto en la misma sociedad?

3 comentarios:

José Miguel dijo...

La cárcel da cada día más miedo, sí...

¿Qué ha sido de esos posters con grandes divas de la interpretación que lucían en las paredes de las celdas, mientras los presos fantaseaban en sus literas?

Ahora entiendo a Julián Muñoz.

Guillermo Rivas Pacheco dijo...

Este blog volverá a funcionar algún día?

Joe si hasta me gustabáis.

José Miguel dijo...

Tranquilo Guille que son los exámenes, no somos nosotros!