sábado, 16 de agosto de 2008

( Casi) Nada es para siempre


Esta semana he decidido traicionar a mis cuatro posibles colegas y publicar un día antes. Lo sé, soy un mal compañero. Y de eso vengo a hablar. No nos vamos a engañar, ¿ de acuerdo? La mayoría de amigos que nos echamos en la vida van quedando por el camino, porque nos interesan en un lugar y un momento determinados. El mundo está lleno de cuadrillas, grupos, pandillas, bandas... compuestas por millones de amigos, pero al final casi nadie encuentra la verdadera amistad. Según avanzamos o retrocedemos por nuestro camino, mientras nos movemos por el sendero vamos utilizando a muy variadas personas, de las que casi nunca alguna merece la pena al final.

Con todos los amigos sentimos lo mismo; cuando estamos conociendo a uno nuevo nos divertimos con facilidad, las sorpresas son constantes y bien apreciadas; luego seguimos dibujando en nuestra mente a esa persona, perfilándola, y cuando la vemos en su perfección, como alguien que no conocemos del todo pero que creemos que es absolutamente bueno, empieza a decaer la relación. Por lo que sea. Puede ocurrir a los seis o siete meses o a los seis o siete años, incluso después de toda una vida de amistad. Pero ocurre siempre y cuando llega ese momento ya no nos preocupa recuperar nuestra visión ideal sobre ese él o esa ella, ya que constamente estamos conociendo gente y cuando un amigo decae otro nuevo se yergue.

Si tenemos un buen amigo es porque la relación va bien, y viceversa, pero las amistades son las relaciones humanas más incoherentes, porque aunque vayan bien siempre descarrilan.

Es conocida la frase que dice que no por tener más amigos es uno más querido. Evidentemente, porque el amigo no es un ser al que querer en sí, es un ser al que necesitamos limitadamente. Las personas de este tipo nos cansan. Por eso lo mejor es que mientras tengamos amigos sean los menos posibles, a fin de conocerlos bien y de tratar de mantener nuestra relación con aquellos de los que más podamos saber, no con los que nos hagan reír más. El mejor amigo es ese único con el que podemos llorar.

Si nunca vamos a hablar sobre las verdades de la vida, no debemos perder mucho tiempo juntos. De lo más importante en nuestro transcurrir hay algo que destacar: que debemos conseguir conocer del todo a un ser humano, así que elijámoslo bien. Y es que no conoceremos jamás a dos personas en este mundo, como podremos conocer a una. La búsqueda y su consiguiente elección no son ninguna tontería porque en realidad sí hay unas pocas cosas que son para siempre.


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Marion Cotillard, actriz, francesa, y algo guapa.

3 comentarios:

Don Pablo dijo...

Vaya final, yo que pensaba que me ibas a pedir matrimonio... supongo que preferirás a Ruete.

Xabier Aristu dijo...

Calla que me tienes contento con el párrafo y medio que has publicado hoy. Falso!
Por cierto, por qué no escribes una carta a la cervecería Winchester en plan " Artistu?". Pero hablando de tu admiración por ellos. Enga que sí, la web es esta http://www.cerveceriawinchester.com/

Don Pablo dijo...

Y yo que creía que estaba depurando mi estilo y a ti sólo te gusta lo grande que sea... hala, ya publico otro.