sábado, 16 de agosto de 2008

Lluvia

Este es el cielo de Santiago un día cualquiera.




Lo que hay en el cielo no son nubes, es contaminación. Cuando llueve, el aire queda limpio durante un par de días, pero luego vuelve a su forma anterior. En Chile son muy amantes de los métodos naturales, no se vayan a cargar la naturaleza por usar otros más intrusivos. Mañana le toca estar limpio, porque lleva lloviendo desdee las 10 de la mañana y son las 10 de la noche. Quedará tal que así durante un par de días.




Santiago es lo que está encajonado entre estas montañas y las de enfrente, visto un día después de la lluvia.

1 comentarios:

Jurdan Arretxe dijo...

Vaya Pablo, estás en la Pekín austral...