domingo, 7 de septiembre de 2008

La semana de la U

"Esa galla es de la U", decían de la presentadora. Si les pregunto a los chilenos me lo negarán, pero me apostaría un brazo a que eso de gallo/galla viene de guy, que lo empezaron a oir y se les quedó. Pero ahora a ver quién lo admite, que es más bochornoso que aquellas anécdotas que tenemos que contar introducidas por un tímido "tengo un amigo que....". Por cierto, tengo muchos amigos que a la universidad la llaman la U, no se crean que es el cuento ese del rey U que iba de paseo con los príncipes I y E, o algo así.


La semana de la U comenzó con una misa el lunes y terminó con otra el jueves, para que nadie vaya por ahí diciendo que la U no es cristiana apostólica y romana. Háganse a la idea, están enfrentados con los de la Universidad Católica porque son más paganos. En cada aula hay un cuadro de la virgen María con el niño Jesús en brazos, las cruces de las nuestras serían demasiado discretas. Tampoco es nada del otro jueves, Chile es un país cristiano. Mucho más que España en tiempos, que nosotros sólo éramos católicos, allí preguntas por una iglesia y les tienes que especificar si la quieres baptista, calvinista, adventista, anglicana... o católica.

También vino el mejor director de orquesta de Chile, me dijeron, y le hicimos aprecio comiendo empanadas de pino (llevan carne machacada, aceituna [una] y huevo, no piñones como yo pensaba), comida tradicional, mientras una treintena de músicos tocaban. Luego vino un grupo moderno y con este los Uandeños ya se motivaron un poco más.




¡Gry, Gry, Gryffindor! La U me recordó a Hogwarts, el colegio de Harry Potter. Durante esta semana se dividía en las alianzas azul, blanca y roja, como la bandera. Es uno de los pocos momentos en los que le pudes decir que es de los rojos a uno de la U sin que te tire una pedrada. Bueno, si es de Medicina o Enfermería te tirará la pedrada de todas formas, porque esos son los azules. También si es de Ingeniería Civil, Ingeniería Comercial (así llaman aquí a Economía) o Servicios (dícese de la carrera donde van chicas pelo lais para aprender a cocinar, encontrar marido y acabar contratando una sirvienta), esos son de los blancos. Los rojos éramos nosotros, los periodistas, abogados, historiadores, pedagogos y demás.



Hacían competiciones tradicionales, tales como bailar la cueca, deportes tradicionales chilenos (sacos, tirar de la cuerda), cantar, contar chistes, comerse hamburguesas de cinco pisos... El humor chileno es muy parecido al español, de hecho los chistes de un tipo recuerdo haberlos oído en El club de la comedia a Enrique San Francisco, pero con voz de chileno no hacen gracia. Ofendí a mi alianza diciendo que me gustaron más los chistes azules, no es mi culpa que la chica roja saliera a marcarse un reggaeton con una silla, pero se le perdona porque estaba bastante buena. No era la finalidad, pero la intención era buena y, como aportación, pues ahí está.

Unas amigas mías tocaban. Empezaron con una canción popular latinoamericana, Mi lindo globito, hasta que el lindo globito hizo pum y empezaron con la canción de verdad, que trataba sobre un cantante al que le gustaba cantar otra canción, metacanción lo llaman, y la canción auténtica apenas tenía un par de frases, no sé cómo a alguien le puede gustar tanto una canción tan simple. Un de mis amigas me hizo otra canción en pase privado que trataba de un torero muy valiente que, por lo visto, es lo único que tenemos en España. En Chile los toros se ven como una animalada, vaya usted a saber por qué. Mis amigas no pudieron ganar porque cuando se supone que tendríamos que aplaudir yo estaba comiéndome carne a la parrilla pinchada en un palo.

Por cierto, estuve por salir a comerme las hamburguesas, no es coña, un tipo como yo que se come el maiz grano a grano también tenía posibilidades de ganar. En Chile son más democráticos que en España (ya hablaremos de la democracia a la chilena), aquí somos técnicos y aburridos. Quiero decir que en la prueba no había fotofinish ni jurado ni hostias y el ganador se definía por la alianza que hacía más ruido. Ganaron los azules, más entregados ellos.




5 comentarios:

Jurdan Arretxe dijo...

Acuérdate que hará tres años que ya te llamé "rojo". Que no se te olvide.


Buena entrada ;)

Don Pablo dijo...

¿Te puedes creer que no me acuerdo? ¿por qué fue?

Gracias.

Jurdan Arretxe dijo...

Por sacarle la cara al Gobierno con gratuidad, irresponsabilidad y alevosía.

De nada, Pablo.

PS: ya nos podrías narrar algo de cómo se está viviendo el acontecimiento de esta noche que enfrentará a la Roja con Brasil... :)

Don Pablo dijo...

En condiciones normales ni me enteraría decómo fue el partido, pero tengo que hacer un reportaje para una asignatura de tv y no podré entrar al estadio pero por lo menos te contaré el dinero que se sacan los vendedores de comida.

Jurdan Arretxe dijo...

Pues vaya guantazo que os llevasteis, amigo Pablo... 0-3 con goles de Luis Fabiano (2) y Robinho, el que dijo preferir ser vendedor ambulante antes que seguir en el Madrid.

Y sí, yo soy de los que no ve la diferencia entre lo que hacía y lo que iba a preferir hacer. Total...

PS: aunque no hayas entrado en el estadio, como los de CQC, espero catar algo del reportaje ;)