sábado, 4 de octubre de 2008

Juego de lenguas

El fin de semana pasado tuve la desgracia de ver otra muestra de ignorancia, hipocresía y vergüenza ajena. El partido Ciudadanos convocó una manifestación para quejarse de un supuesto maltrato del castellano en Catalunya. El PP también se añadió a la convocatoria.

Voy a explicaros por qué les considero ignorantes, hipócritas y me causan vergüenza ajena.

Primero de todo, tienen una visión superficial del tema. Ellos ven como una ofensa que el castellano no esté permanentemente presente en las aulas catalanas. Pero eso no es cierto, yo cursado todos mis años de enseñanza básica y superior en Catalunya y puedo asegurar que el castellano se aprende y se valora. Con el castellano se juega, se canta y se estudia en el sistema educativo catalán. El instituto profundiza en los aspectos más ricos de la lengua e instruye sobre su soberbia literatura. Además de en la escuela, el castellano está presente en las calles, administraciones, medios de comunicación, etc., más, incluso, que el catalán.

La hipocresía de dichos partidos se demuestra con que en Catalunya defienden el sistema bilingüe y condenan la inmersión lingüística, mientras que en otros sitios apoyan el sistema que tanto odian, es decir, la enseñanza del castellano impera en las zonas donde las lenguas minoritarias fueron totalmente desplazadas, casi aniquiladas, por el franquismo. Véase, por ejemplo, el caso de Navarra o Valencia . El bilingüismo es libertad, rezaba un cartel. Estoy totalmente de acuerdo, es más, ser políglota es una cualidad que da una cultura vastísima y te permite acceder a estados del conocimiento alejados de la media. Pero, ¿qué clase de enseñanza bilingüe hay en Madrid, por ejemplo?, ¿acaso los madrileños tienen el mismo nivel de inglés que yo en castellano? Los que se pueden permitir ir a un colegio privado quizá sí, pero en Catalunya se ofrece ya en la educación pública.

Vergüenza ajena es lo que siento cuando veo que en Barcelona se consigue reunir un número “considerable” de gente para protestar sobre este hecho. No entiendo en qué mundo viven. Me extrañaría menos si no vivieran en Catalunya o acabasen de llegar, pero el problema es que no es éste el caso, sino que la mayoría de ellos habrán nacido allí. Debe ser gente dogmática, sin interés por conocer al otro y con las ideas prefijadas e inamovibles. No saben observar bien el mundo que les rodea y, debido al resentimiento que tienen contra la gente que no piensa como ellos, cometen estos desgraciados actos.

Yo estoy a favor de la libertad de expresión, claro, pero lo único que quiero es que lo que propone este colectivo no salga adelante. No hay ninguna lengua superior a otra, sin embargo, el catalán es nuestra lengua y tenemos que protegerla, porque si no lo hacemos nosotros no lo hará nadie.

2 comentarios:

José Miguel dijo...

Era la duda que desde hace tiempo quería que me resolviera alguien de Cataluña.

Una cosa similar sucede en Navarra con el Euskera. Se ve que hay gente a la que este juego político-lingüístico les gusta(beneficia) y lo utilizan como bandera, una bandera falsa y sin identidad.

Jurdan Arretxe dijo...

Y yo que con ese título el texto iba a ir de otro tema... Cosas veredes.